" Sumergido en su propio egoísmo, el ser humano vive en procura de evasiones. Cuando más huye de sí mismo, más angustiado se vuelve. Nada lo satisface. El corazón humano fue hecho para amar y ser amado; sólo el amor le dará paz. Cuando más se sumerje en el egoísmo,´más se angustia".
La perplejidad es propia de aquellos que no saben hacer una opción. Una opción es una elección; una elección exige un conocimiemto profundo y un discernimiento lúcido. Para escoger entre dos cosas, es preciso conocer ambas. Muchas escogen mal porque no conocen bien.
Podemos vivir en el error durante mucho tiempo, pero tarde o temprano la conciencia despertará y nos dirá toda la verdad. La propia conciencia es un juez al que nadie peude engañar.